Yo plagio como cancha



El caballero de la foto con toga y bigote se llama Francisco Távara y recibe su "Doctorado Honoris Causa" de manos de César Acuña, Presidente Fundador de la Universidad César Vallejo. Távara preside el Jurado Nacional de Elecciones y Acuña es Candidato Presidencial. Távara nos ha pedido esperar que la Universidad Complutense -que tiene convenios de cooperación con la UCV- se pronuncie sobre el escandaloso plagio que se imputa a Acuña.

Por tratarse de una institución pública, el proceso de Acuña ante la Complutense de Madrid contará con una serie de formalidades que prolongarán una respuesta oficial definitiva. Puede tomar meses incluso, antes que se opte o no por retirarle el grado académico de Doctor.

En 2013 la Ministra alemana de Educación y Ciencias, Annette Schavan, renunció ante el escándalo en torno al plagio de su tesis doctoral. Pero ése es otro mundo. Como vivimos en Perú y no en Alemania algunos confían en que el penoso asunto sea una anécdota más de esta campaña.

En respuesta a los cuestionamientos Acuña ha mal leído un escueto pronunciamiento mediante el cual se aferra como argumento máximo al hecho que la institución académica hispana le otorgó el grado con calificación de sobresaliente y que los autores copiados se encuentran consignados en la biografía (sic) ...no en la bibliografía como debió haber dicho.

Entre tanto, Luis Favre el asesor político del candidato ha instruido a voceros y activistas de Alianza Para el Progreso (APP) que levanten las banderas de la "guerra sucia". Decenas de ellos se apostaron de inmediato en la sede del Jurado Electoral Especial de Lima a reclamar por "los ataques" que sufre su líder.

Sin tapujo alguno Anel Townsend subestima el plagio. Causa atención su caso, dado que hasta hace muy pocas semanas era nada menos que Decana de la Facultad de Responsabilidad Social en la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL).

Mientras no pocos se indignan con todo lo ocurrido, la Complutense inicia investigaciones, el Jurado y su Pacto Ético aguardan una respuesta que no llegará antes de las elecciones y Acuña asume un rol de víctima para capear el temporal, usted amigo lector puede ver los contenidos del cuestionado documento y revisarlos personalmente en éste enlace de Scribd.

Es sólo cuestión de "googlear" un poco y se llevará más de una sorpresa. El plagio existe y no es una táctica de descrédito de sus opositores.

La encuesta nuestra de cada día

A pesar de que siempre ocurre en algún momento de todo proceso electoral, aún sigue interesando la polémica en torno a las encuestadoras y las encuestas.

Esta vez en el Perú, en una campaña que apenas acaba de empezar en modo formal, la controversia en éste tema -entre científico y mágico- llegó más pronto de lo acostumbrado. No bien entrada la primera quincena del año ya han comenzado a ser publicados los sondeos de opinión uno tras otro: arrancó CPI, luego IDICE y tras de ellos DATUM. Y aún faltan más, advirtiéndose en cada una de ellos cifras y posiciones diversas. Aparentemente casi una para cada uno de los gustos partidarios.

El tema no tendría relevancia si no existiera la creencia que a la gente le gusta votar por el candidato que aparece con mayores oportunidades de triunfar. Es el sueño de subir a la combi ganadora.  Olvidamos que en 2006 y 2011 las encuestadoras no le daban esas oportunidades de triunfo (sino hasta muy entrada la campaña) a quien finalmente lo obtuvo por lo menos en la primera vuelta.

Las encuestas son "foto del momento" y poca utilidad tendrán a quienes a partir de ellas pretendan construir argumentos contundentes para pronosticar resultados sentenciando o descartando escenarios. Además, saber que ninguna encuestadora trabaja con sistemas, universos, momentos y métodos idénticos ayudara a entender las divergencias de una a otra.

Pero claro, a la luz del pasado próximo, siempre tendremos el cosquilleo de que detrás de cada encuesta existe un interesado que la paga y la manipula, ¿O no?.